retrato Stefan

¿Quién es?

Stefan Sagmeister es un diseñador gráfico y tipógrafo austríaco que se hizo súper conocido por romper las reglas del diseño convencional. Nació en 1962 en Bregenz, Austria, y ha trabajado con grandes como Lou Reed, The Rolling Stones y David Byrne. Pero más allá de eso, su forma de ver el diseño es lo que realmente lo hace especial: él cree que el diseño puede emocionar, provocar, incluso cambiar vidas. Una de las cosas más locas (y admirables) que ha hecho es tomarse un «año sabático» cada siete años para no trabajar… sí, ¡dejar de aceptar clientes! ¿Por qué? Según él, durante ese tiempo no solo recarga su creatividad, sino que muchas de las ideas que surgen ahí terminan influyendo en los próximos siete años de su trabajo.

Sagmeister también explora mucho el tema de la felicidad en su trabajo. Tiene un documental llamado The Happy Film, donde se pone a prueba a sí mismo con diferentes métodos para ser más feliz: desde meditación hasta terapia. El diseño, en ese proyecto, se vuelve casi una herramienta de autoconocimiento.

En 2012, formó el estudio Sagmeister & Walsh junto a Jessica Walsh. Y ahí las cosas se pusieron todavía más visuales, provocadoras y teatrales. Ellos juegan mucho con la estética surrealista, el humor visual y la narrativa. Uno de sus posters más famosos es uno donde ambos aparecen desnudos para anunciar el nuevo estudio. Fue toda una declaración de apertura y autenticidad.

A Sagmeister le fascina la tipografía fuera de lo tradicional. Ha creado letras que se queman, que se derriten, que se hacen con cosas como chicles masticados, plantas, sangre falsa, y hasta con objetos del supermercado. No lo hace porque sí. Cada material está pensado para tener una conexión con el mensaje. Si el texto habla de lo efímero, usa hielo. Si habla de lo visceral, usa carne o sangre falsa. Cada elección tiene un por qué. Todo tiene intención y alma, no solo estética.

CURIOSIDADES!!!

The Rolling Stones – “Bridges to Babylon” (1997)
Este fue uno de los primeros trabajos que lo pusieron en el mapa grande grande. Diseñó el arte del disco para los Stones y se lanzó con una portada súper épica: un león alado estilo mitológico, súper dorado, con un aire majestuoso pero también medio loco. Sagmeister pensó todo como si fuera una especie de «viaje espiritual» con referencias bíblicas y mitológicas. Y trabajó con un escultor que hizo una figura física de ese león. O sea, no era solo diseño digital; fue un trabajo artesanal brutal. Lo interesante es cómo un diseño tan “clásico” visualmente, tenía ese giro moderno y atrevido que lo hizo inolvidable.

AIGA Poster – «Trying to Look Good Limits My Life» (1999)
Este es uno de los trabajos más impactantes. Literalmente se cortó con una navaja (¡sí, real!) para escribir el texto del póster en su piel. Era una promo para una charla que él iba a dar con AIGA, la organización de diseño en EE. UU. Lo que quería transmitir es que muchas veces el diseño busca verse “bien” pero no sentirse bien, y que eso puede limitar el mensaje. Fue una crítica directa al diseño superficial. Es súper crudo, visualmente incómodo, pero imposible de ignorar. Una bofetada al diseño vacío.

The Happy Show (2012 – exposición)
Esta fue una exposición interactiva que armó como previa de su documental The Happy Film. Estaba llena de instalaciones súper sensoriales sobre la felicidad: luces, textos gigantes, piezas que reaccionaban al movimiento del espectador, caramelos gratis… Había una máquina expendedora donde podías calificar tu felicidad en una escala del 1 al 10 y te daba un caramelo con base en tu respuesta. Jugaba mucho con cómo el diseño puede hacerte sentir, no solo pensar. ¡Una experiencia total!

“Complaining is silly. Either act or forget.” (Quejarse es tonto. O actúas o lo olvidas.)
Esta frase la transformó en un enorme mural tipográfico hecho con bananas en Malasia. Más de 7,000 plátanos, acomodados cuidadosamente para que se lea el mensaje. A medida que los plátanos se pudrían, el mensaje desaparecía. Una metáfora perfecta sobre el tiempo y la inacción. ¡Casi poético!


¿Por qué todo esto importa como diseñadora?

Lo bonito de ver estos trabajos es que te das cuenta que el diseño puede ser juguetón, crudo, emocional, rebelde, bello, incómodo… ¡todo a la vez! Sagmeister te recuerda que como diseñadora no tienes que quedarte en lo “correcto”. Puedes experimentar, salirte del molde, buscar nuevos materiales, nuevos formatos. Todo puede ser lienzo. Incluso tu propia piel (¡aunque eso es un poco extremo!).

proyecto Stefan CD
proyecto Stefan ascensor
proyecto Stefan cortes